domingo, 24 de marzo de 2013

Pero ... Qué es la Historia?

Tiempo. Pasado, presente y futuro
En términos estrictos, y de sentido común, la Historia es la narración de los acontecimientos del pasado
En términos filosóficos, lo que nos preguntamos es acerca de la posibilidad de su objetividad
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“Emilio tuvo una vida excepcional. Un ejemplo de vida, que nos llenó las nuestras”
“Emilio Bianca nació en Santa Fe en 1935”
“Entre una de las hijas que es medio rapidita . . . la otra que no tiene los patitos en fila . . .”
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La idea de Progreso supone una visión acumulativa de la Historia donde parece haber una meta que debe ser alcanzada. Es desde esta meta donde se juzgan los hechos como relevantes, indiferentes o retrógrados. La Historia cobra sentido siempre en relación a como la estamos pensando en el presente; o, mejor dicho, en relación a los valores dominantes del presente. En las sociedades modernas capitalistas, el progreso se relaciona con el bienestar económico individual
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Dice Marx, en El manifiesto comunista: Toda la historia de la sociedad humana hasta la actualidad es una historia de lucha de clases. A lo largo de la historia, algunos hombres han venido enriqueciéndose a costa del trabajo de una gran mayoría Algunos pocos logran progresar en la vida gracias a la explotación de muchos, que no progresan. Esta historia lineal encubre otra historia no lineal: algunos ascienden sobre los hombres de otros que quedan abajo, sepultados
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En el relato de Marx y en el del progreso, parece haber como un sentido en la Historia. Los hechos no ocuren casualmente, sino que parecen estar eslabonados hacia un objetivo superior. La libertad, la revolución o la igualdad. Pero todo aparece justificado
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Cómo hacer para demostrar que este sentido oculto (de una historia) no es una operación hecha por alguien desde el presente para justificarse a sí mismo?
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Dejar de pensar en términos de progreso lineal es abrirle las puertas a las pequeñas historias de los que se quedaron afuera. Al indigente, al marginado, al indeseado, al extranjero
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Estamos siempre resignificando quienes somos. Repensándonos en nuestro presente, pero también en nuestro pasado. Es que no sólo luchamos por un futuro mejor, sino que luchamos para que no se nos arrebate nuestra historia. Y por eso hay que insistir que no hay una “Historia” con mayúsculas que descarta a quien quiere, sino que hay historias. Pequeñas, minoritarias, diversas. Esas que nos conformaron en aquello que somos. Esas que apuntalan nuestras diferencias. Esas que en sus tragedias y en sus realizaciones nos obligan a seguir luchando por un mundo para todos



((Expresiones tomadas del excelente programa “Mentira la Verdad: Filosofía a Martillazos”, del Canal Encuentro, 2011, creado y conducido por el filósofo y docente argentino Darío Sztajnszrajber. Sobre este programa debatimos en la primer clase del año

Los interesados en acceder al programa pueden hacerlo cliqueando aquí)


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